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Duskfade - Mini Reseña

Análisis de Duskfade

Desarrollado por el estudio español Weird Beluga, Duskfade nos propone una aventura de acción y plataformas que combina exploración, combates y una estética muy particular. Buscando capturar las sensaciones que transmitían los clásicos plataformas 3D e incluyendo referencias a títulos como Kingdom Hearts.

Historia

La historia comienza cuando Zirian, un joven aprendiz de relojero, descubre que su hermana Allira ha desaparecido después de un extraño accidente relacionado con uno de sus proyectos. Poco después, una gigantesca y misteriosa torre del reloj aparece en Tick Town, alterando el flujo del tiempo. Acompañado por Cuckoo, un peculiar pájaro mecánico creado por su hermana, Zirian deberá romper las cuatro cadenas que mantienen bloqueada la puerta de la torre, pues sospecha que Allira se encuentra en su interior, lo que lo llevará a viajar de una región a otra.

Más adelante, descubrimos que hay algo más detrás de todo esto. El tiempo, los relojes y los mecanismos de relojería están presentes constantemente y sirven como metáfora de la pérdida y la dificultad de aceptar aquello que no podemos cambiar. El fallecimiento del abuelo de Zirian y Allira es uno de los elementos centrales y permite explorar el duelo de sus protagonistas. No es una historia es compleja, pero sí capaz de transmitir un mensaje emocional detrás de su colorida apariencia.

La relación entre Zirian y Cuckoo es otro de los elementos que ayudan a mantener el encanto del juego. Zirian es un protagonista ingenuo, optimista y algo despistado, mientras que Cuckoo posee una personalidad más directa y sarcástica que genera buena parte de las interacciones más divertidas.

Su relación ayuda a que el relato mantenga un tono ligero incluso cuando aborda temas más serios. El duelo y la pérdida tienen un papel importante en la trama; no obstante, la propuesta evita convertirse en una experiencia completamente oscura.

Jugabilidad

Si existe un apartado donde Duskfade realmente consigue destacar, ese es la exploración. Recorrer sus escenarios resulta divertido incluso cuando no estamos siguiendo ningún objetivo concreto, gracias a un sistema de movimiento que poco a poco va ampliando nuestras posibilidades.

Zirian comienza contando con habilidades básicas como el salto y el dash. A medida que avanzamos, obtenemos nuevas herramientas que permiten alcanzar lugares anteriormente inaccesibles. El gancho y otras habilidades de movilidad hacen que recorrer los escenarios sea cada vez más interesante, sobre todo cuando aprendemos a combinar diferentes movimientos para desplazarnos rápidamente.

Los mundos están diseñados para recompensar nuestra curiosidad. Por ejemplo, encontraremos cristales, engranajes de mejora y cofres con mejoras de salud y energía escondidos o ubicados en áreas que no están directamente a la vista. A su vez, podremos descubrir otros secretos y objetos repartidos por los escenarios, lo que nos anima a explorar cada rincón.

En cuanto a la progresión, iremos obteniendo diferentes artilugios en momentos puntuales, cada uno con funciones específicas que amplían nuestras posibilidades durante el combate y la exploración. En cambio, las mejoras pueden adquirirse en las tiendas utilizando los cristales repartidos por el mundo y los engranajes que obtenemos al explorar. Estas permiten mejorar nuestro equipo y potenciar a Cuckoo, aunque la variedad de opciones puede resultar algo limitada durante las primeras horas. Respecto a la personalización, podremos cambiar el aspecto de nuestro Minutero; eso sí, para ello necesitaremos lingotes arcoíris.

Uno de los aspectos más particulares de la exploración es la ausencia de un mapa. Para orientarnos, el título utiliza unas campanas repartidas por los escenarios que, al activarlas, indican visualmente la dirección que debemos seguir. Este sistema funciona correctamente para continuar con la historia. Aun así, estas campanas no siempre están presentes y, por momentos, podemos quedarnos algo atascados.

Tick Town será nuestro principal punto de referencia y desde allí podremos acceder a las diferentes zonas que componen el mundo mediante el uso de plataformas de teletransporte. Cada una presenta sus propios ambientes, enemigos, desafíos y jefes, manteniendo una estructura reconocible que facilita la progresión sin hacer que todos los escenarios se sientan iguales.

Mientras que la exploración funciona bastante bien, el combate es probablemente el apartado más irregular del juego. Zirian utiliza su espada Minutero para realizar ataques ligeros y pesados, además de poder ejecutar combos, atacar desde el aire, esquivar y utilizar diferentes habilidades especiales. Por su parte, Cuckoo puede participar en los enfrentamientos mediante ataques a distancia, mientras que las mejoras permiten ampliar progresivamente nuestras opciones de combate.

Una de las mecánicas más interesantes es la esquiva perfecta. Si conseguimos esquivar un ataque justo en el momento adecuado, el tiempo se ralentizará por unos instantes, permitiéndonos aprovechar la vulnerabilidad del enemigo, algo que me recuerda a Bayonetta. Es una idea sencilla que encaja perfectamente con la temática del juego y recompensa a quienes aprenden los patrones de los adversarios.

El problema está en la ejecución. El movimiento en algunos enfrentamientos puede sentirse poco preciso, el sistema de fijado de objetivos no siempre ayuda y la cámara tampoco facilita controlar lo que ocurre a nuestro alrededor. Cuando varios enemigos atacan simultáneamente, el combate puede convertirse rápidamente en una situación caótica donde resulta complicado entender qué está sucediendo.

A esto se suma cierta repetición. Aunque Zirian obtiene nuevas habilidades conforme progresamos, las peleas normales no evolucionan al mismo ritmo. Después de varias horas podemos sentir que estamos utilizando las mismas herramientas contra enemigos que no presentan demasiadas variaciones.

Por suerte, los enfrentamientos contra los minijefes y jefes consiguen elevar la intensidad. Estas batallas suelen ser más elaboradas, aprovechan mejor las habilidades obtenidas a lo largo del recorrido y obligan a prestar atención a los patrones de ataque. A nivel visual, son algunos de los momentos más llamativos de toda la aventura. A pesar de esto, Duskfade no busca convertirse en una experiencia exigente.

Los puntos de control son bastante generosos, alli podremos curarnos y las secciones de plataformas rara vez castigan duramente nuestros errores. Esto permite que prácticamente cualquier jugador pueda avanzar sin demasiadas complicaciones.

El título quiere que exploremos, descubramos secretos y disfrutemos de sus mundos. No pretende convertir cada salto en una prueba de precisión ni castigarnos constantemente por cometer un error.

Apartado audiovisual y técnico

La dirección artística es probablemente uno de los elementos que más rápidamente llaman la atención. Weird Beluga apuesta por una estética clockpunk que mezcla mecanismos de relojería, fantasía y diseños caricaturescos para crear un mundo con una identidad bastante marcada.

Igualmente, resulta imposible hablar de Duskfade sin mencionar una de sus influencias. Desde el diseño de Zirian hasta su espada Minutero, las referencias a Kingdom Hearts son evidentes. Incluso algunos enemigos recuerdan claramente a los Heartless, mientras que determinados elementos cosméticos sirven como pequeños homenajes a la obra de Square Enix.

Durante nuestra travesía visitaremos bosques, minas, desiertos, zonas volcánicas, ciudades costeras y diferentes escenarios de fantasía. Cada región intenta diferenciarse mediante su arquitectura, iluminación y paleta de colores, evitando que el viaje termine sintiéndose como una sucesión de escenarios intercambiables.

Sin embargo, tanta atención al espectáculo visual puede generar ciertos problemas. La pantalla puede llegar a estar demasiado cargada de efectos, partículas, luces y elementos decorativos, haciendo que en determinados momentos resulte difícil identificar correctamente algunos caminos o elementos del escenario. La banda sonora cumple correctamente con su cometido y acompaña las diferentes regiones sin intentar robar protagonismo constantemente. Complementa su estética y contribuye a reforzar la identidad de cada zona.

En cuanto al apartado técnico, el rendimiento en Xbox Series S y X resulta irregular, especialmente en Tick Town, donde se notan caídas de frames en ambas consolas. Si bien no llegan a resultar molestas, las caídas son perceptibles y espero que esto se solucione con futuras actualizaciones.

CONCLUSIÓN

Duskfade es un videojuego que recupera con acierto la fórmula de los clásicos plataformas 3D y la combina con una identidad propia gracias a su estética clockpunk, sus personajes y su enfoque en la exploración. Ofrece escenarios variados y llenos de secretos, un sistema de movimiento que mejora constantemente y una dirección artística muy llamativa. Asimismo, la temática relacionada con el tiempo y el duelo también aporta profundidad a lo que la obra quiere contar.

Por otro lado, el combate se encuentra claramente por debajo del resto de sus virtudes, con enfrentamientos que pueden sentirse repetitivos y poco precisos, con la excepción de los combates contra los jefes, que resultan más elaborados, variados y satisfactorios.

Con todo ello, la propuesta demuestra que todavía hay espacio para juegos de plataformas divertidos y encantadores, por lo que merece la atención de quienes disfruten de este género y busquen una aventura que combine exploración, nostalgia y una estética muy particular.


Duskfade
Desarrollado por: Weird Beluga
Publicado por: Fireshine Games
Fecha de lanzamiento: 13 de agosto de 2026
Disponible para: PS5, Xbox Series X|S, Nintendo Switch 2 y PC

Esta reseña fue posible gracias a una copia digital del juego proporcionada por sus desarrolladores/editores.

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